El proceso es largo y muchas cosas se tienen que alinear para arrancar un tratamiento de fertilidad.Con tanto tranqueteo estábamos un poco bajoneados y decidimos irnos a Egipto al que creíamos sería nuestro último viaje sin hijos.
No iba a arrancar el tratamiento antes porque no era seguro viajar a Egipto con su precariedad estando (si todo salía bien) embarazada. Entonces lo pospusimos para la vuelta del viaje.
Ya se estaba por cumplir 1 año desde que empezamos a buscar y yo me ponía un poco ansiosa... (si supiera todo lo que me faltaba vivir todavía jaja)
Acá viene mi segunda recomendación: tener un proyecto aparte del bebé para descomprimir la tensión.
No digo qué hay que ir a Egipto antes de un tratamiento pero fue muy lindo tener una aventura de pareja organizada con mucho tiempo para la que estudiamos y nos metimos a fondo que descomprimió el tema tratamiento y nos hizo olvidarnos por un rato que aún no teníamos hijos. El mundo está plagado de bebés y todo el planeta se embaraza cuando vos no podes. Asique el papel de pareja de recién casados que viaja nos quedaba perfecto para alivianar los corazones.
Viajar es un gran remedio! Pero ojo que puede ser adictivo jajaja
Comentarios
Publicar un comentario