Terminar un libro es casi como terminar una relación. Uno vive en un estado de fantasía, absorto de lo que pasa a su alrededor y de golpe te despiertan de ese sueño. En una simple acción como dar vuelta la hoja se pincha tu globo como ese maldito despertador que te despierta del mas maravilloso sueño en el que sos feliz y queres vivir por siempre. No importa que tan bueno sea el libro, uno se abandona en el como un niño en sus padres y el muy maldito sin avisarte, decide terminarse. El no se siente afectado ya que en cualquier segundo va a comenzar una nueva relación con alguien mas. Es más, el muy desgraciado puede mantener varias, cientos de miles de relaciones a la vez sin sentir el más mínimo remordimiento. Uno se siente usado, luego de prestarle nuestra voz, nuestra imaginación y nuestro alma para traerlo a la vida el se va con un actor más joven. Así son ellos y uno no puede hacerse el que no lo sabe. Porque siempre desde el momento uno que lo tenemos en nuestras manos sabem...