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A una amiga le pasó...

Sofía bailaba al ritmo de "Hey sexy lady" en el medio de la pista cuando sus ojos se posaron en Carlos, Charly para los amigos. Un hombre sexy, divertido, juguetón, con cero complicaciones, generoso, buen bailarín... Pensarán que es perfecto, pero tampoco la pavada. Hay quienes dicen que es espléndido de lindo, y otras que no se sienten atraídas. Para mi estas últimas mienten, porque es un lindo universal, como Brad Pitt. Ojo que Sofi no se queda atrás eh! Tiene las piernas de Dolores Barreiro y un pelo azabache, largo, lacio, brilloso al que la humedad de Bs As no le afecta. El resto somos Monica en Bahamas y ella como si recién saliera de la pelu.

Cuestión que Sofi y Charles (ahora le decimos así porque es como un príncipe azul) ya se conocían, ya se habían besado y todo, pero lo que pasó esa noche no tiene precedentes.

Después de derrochar facha en la pista y de generar envidia a unos cuantos (mejor dicho unas) decidieron irse del boliche. Claramente ambos estaban en un nivel etílico alto, por favor no olviden este detalle. Se subieron al auto de Charles y arrancaron imprudentemente. Camino a casa pasaron por la puerta de Buquebus:
Sofi: Qué bueno sería ir a Colonia no?
Charles: Si! vamos?
Sofi: Dale!
Charles: no te animas!
Sofi: Posta que si!

Charles gira a la derecha y se mete en Buquebus. Estacionan el auto y se van a sacar el pasaje. Averiguan los horarios.
Charles: Listo, nos vamos.
Sofi: Uh pero no tengo mi documento ni plata.
Charles: Bueno vamos a buscarlo.
Sofi: Dale así me armo un bolso también. Estoy en bolas.
Charles: Estas perfecta, no te cambies nada.
Sofi: Dale pidamos un taxi.

Dejando su auto abandonado se suben a un taxi y se van a lo de Sofia en pleno Palermo. Ella se baja, el se queda esperandola en el taxi. Sofi entra rápidamente a su casa y hace su "bolso": una bombacha, un pañuelo para la cabeza, su documento y un par de anteojos de sol. Mete todo en su carterita del boliche, junto con el documento y la plata y sale. Pasa por la cocina y le deja un cartel a la mamá: Ma, me voy a Colonia. 

Charles: Todo listo?
Sofi: Si, vamos!

Llegan a Buquebus nuevamente, después de gastar 100$ en taxi y Charles se da cuenta que no tiene su celular. Bajan al estacionamiento a buscarlo al auto. No hay rastros de él. El nivel etílico en sangre ya había bajado un poco y el viaje dejó de ser tan copado. Se quedaron chapando en el auto, empañaron los vidrios y le dieron un lindo espectáculo a los guardias de seguridad que los vigilaban por camarita hacía rato.

Terminada la noche, Sofi vuelve a su casa y se encuentra con su mamá que le dice: Ah, no te fuiste a Colonia al final?

Si supiera...

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